BLOGGER TEMPLATES AND TWITTER BACKGROUNDS

miércoles, 23 de noviembre de 2011

CRÓNICAS DE PRÁCTICA- GLADYZ MIÑO- 3RO 2DA

Una experiencia inolvidable

Desde que comencé la carrera de formación docente siempre surgieron en mí preguntas. ¿Cómo será estar en el aula? ¿Y dar una clase? ¿Los chicos cómo serán? ¿La maestra del grado será buena o mala? ¿Qué profesora de práctica tendré?

Pero en el fondo de mis pensamientos, sabía que iba a hallar la respuesta, una vez que esté en tercer año de la carrera y pueda comenzar con mis prácticas.

El tercer año llegó y las practicas también, todo fue muy rápido, unos días antes del 13 de mayo, la cartelera del instituto estaba llena de papeles y todos informaban acerca de las prácticas. En uno de esos papeles que colgaba estaba mí nombre, decía “Práctica de tercero, primer encuentro, el día 13 de mayo, a las 18 horas, en el instituto, profesora Ana Rúa”.

No lo podía creer, era la mejor noticia que recibí en ese momento, tener de profesora de Prácticas a Ana Rúa, la cual había sido profesora mía en primer año en Didáctica General.

Llego el día, al reunirnos con la profesora en el instituto, nos comento que las prácticas las íbamos a realizar en la Escuela Primaria Nº 33 Sargento Cabral de Lanús.

Nuestro primer encuentro en esa escuela iba a ser el siguiente miércoles y desde ese momento en adelante todos los miércoles hasta fin de año realizaríamos nuestras prácticas en esa escuela, también comento que en el primer cuatrimestre trabajaríamos con primer ciclo y el segundo cuatrimestre con segundo ciclo.

La profesora dio la posibilidad de elegir en qué grado queríamos estar, pero esa posibilidad sólo se la dio a cuatro alumnas por haber ido al primer encuentro en el instituto.

En un momento dado la profesora comienza a contarnos sobre la escuela, es una escuela muy linda y está catalogada como “escuela de segunda”, por los chicos que la habitan son muy humildes, (que pena que se diga eso) acotó la profesora.

Los chicos son muy humildes, pero con muchas ganas de aprender, la escuela está muy bien equipada tiene, sala de audio-video, sala de computación, patio abierto y cerrado, biblioteca, una canchita de futbol. “ En fin, ya la van a conocer” ,dijo, nos despidió con un beso, un abrazo y nos dijo nos vemos el próximo miércoles.

Esa semana se hizo una eternidad, tenía que pensar qué grado quería, ya que tenía la posibilidad de elegir.

Por fin llego el gran día 18 de Mayo, Día de la Escarapela y comenzaban mis prácticas por primera vez. Que orgullosa salí ese día de mí casa al llevar puesto ese guardapolvo.

Llegue a la escuela, al ratito comenzaron a ingresar los niños, todos nos miraban asombrados, desde los más chiquitos hasta los más grandes.

Una vez formados, la vicedirectora Celina Nasta, les cuenta a los chicos quiénes éramos y que nos den la bienvenida con un fuerte aplauso y que recibamos un regalito para cada una de parte de toda la escuela, ese regalito era una hermosa escarapela, fue tan emocionante e inolvidable.

Pero bueno, había llegado el momento de entrar al aula, cada una ya tenía asignado su grado, yo elegí tercer grado, entonces lo único que me quedaba por hacer en ese momento era seguir a la señorita de tercero y así fue como entré por primera vez al aula de tercer grado, con la señorita Mary, un amor de persona, un amor de maestra.

Me presentó a los alumnos y yo me presente a ellos, todos con mucho respeto. La señorita Mary comenzó su clase y yo calladita me senté para poder observar su clase.

Al salir al recreo, la señorita me dio algunos temas, los cuales podía ir preparando para comenzar mis prácticas.

Era todo muy nuevo para mí, el primer tema que debía dar era situaciones problemáticas con uno, dieces y cienes, debía preparar mi plan de clase, pero antes debía pensar cómo iba a dar el tema a los chicos, qué recursos iba a utiliza, de a poquito fueron surgiendo en mí ideas para trabajar ese tema, podíamos jugar a los vendedores con billetes o sea trabajar con billetes.

Unos días antes de dar la clase, le presenté mi plan a la profesora Ana Rúa, la cual me lo aprobó, más feliz no podía sentirme.

Me pasé todo un fin de semana recortando fotocopias de billetes de cien pesos, de diez y monedas de un peso, pegando cada billetito en cartulina, para no entregarles solo una fotocopia, pero todo lo hice con tanto amor y esmero que estaba feliz de hacerlo.

Al llegar el día de dar mi primera clase, todos los chicos de tercero me saludaron y todos me preguntaban: “ Seño, ¿hoy tenemos con vos?” Mi respuesta fue inmediata, sí les dije y les comenté, traje muchas para que juguemos y trabajemos en el aula.

En el momento que ellos van a formar la directora me informa que la profesora Ana Rúa por problemas familiares no iba a estar presente en mi clase, pero que debía darla igual y que la señorita Mary iba ser quien me iba a evaluar, me dio una angustia, era mi primera clase, que preparé con tanto esmero y mi profesora de práctica no iba a estar para verme.

Pero en un momento pensé, yo preparé todo para los chicos, no para la profesora de prácticas más allá de lo formal ¿no?

Entré al aula la señorita Mary, me deseó suerte y me dijo que empezara mi clase.

Al principio tenía unos nervios, que duraron segundos, después sentí que desde toda la vida estaba dando clases, me sentí con tanta naturalidad, que dije “esto es lo mío”, esto es lo que quiero. La clase salió estupenda los chicos estaban muy entusiasmados con la clase, los billetes.

Terminó mí clase, la señorita Mary me felicitó, mis compañeras que pudieron entrar al aula para observarme me felicitaron, me decían pareces “una vieja maestra” y yo con una felicidad que no lo podía creer, es por eso que no me arrepiento de lo que estoy haciendo, es lo mejor que pude haber hecho decidirme a hacer esta hermosa carrera, que tiene muchas emociones encontradas, pero una vez que estás en el aula con los chicos te olvidás de todo lo que luchaste para estar donde estás.

No hay comentarios:

Publicar un comentario