BLOGGER TEMPLATES AND TWITTER BACKGROUNDS

miércoles, 23 de noviembre de 2011

CRÓNICAS DE PRÁCTICA- ANÓNIMO- 3RO 2DA

Soy alumna de 3er año de educación primaria, y estoy súper ansiosa ya que se acerca el final del año y cada vez falta menos para terminar y recibirme.
Sé que pasó mucho tiempo de haber terminado el colegio, y haber pasado por varias carreras, pero afortunadamente, aunque algo tarde, pude encontrarme con mi verdadera vocación. Puedo decir que soy feliz con mi trabajo, y que a pesar de que a veces puede resultar agotador,
esta profesión te llena de satisfacción y da placer a diario. En segundo año comenzamos yendo a observar a las escuelas los recreos y actos escolares. Este año, en cambio, observamos las clases y empezamos con las prácticas. No se si será porque estoy trabajando como docente en la actualidad, que me siento tranquila al dar la clase, aunque la docente nos esté evaluando. Tengo que agradecer el haber podido ingresar al sistema y ejercer la función docente, ya que si no lo hubiese hecho, pienso que me sentiría nerviosa y rara a la vez. En cambio para mí es tan común dar una clase, y no siento presión alguna. Siento que tengo que mejorar los planes de clase a los que si no estoy acostumbrada ya que en mi escuela solamente planificamos las actividades y no los objetivos, propósitos, evaluaciones como nos requieren que hagamos. Y lamentablemente siento que no hay quien nos de una mano, al contrario… pero el estar con una pareja pedagógica facilita el que podamos ayudarnos mutuamente. El colegio en el que hago las practicas es la escuela nº10, ubicada en pleno centro de la localidad de Lanús. Los chicos que asisten son de clase media. El barrio es de casas bajas, aunque cada vez se van construyendo más y más edificios.
El primer día de las observaciones llegamos al colegio y nos recibió la directora y nos dio la bienvenida a la institución. Nos acompañó al grado que se nos había asignado previamente, 5to. Ese día fue el único en el que sentí mariposas en el estómago. No sabía con que me iba a encontrar. Fue entrar al aula, que nos presenten y mis temores habían quedado atrás.
Era un grupo numeroso. Tímidos en un primer momento. Luego comprobamos que solo era una impresión. Al contrario. Se trataba de un grupo algo inquieto pero muy cálidos con nosotras, las “practicantes”. Por suerte no nos hicieron sentir así, éramos unas maestras más. Nos decían ¡seño, seño, una preguntita!... ¡seño, fulano de tal me está molestado!, señorita, ¿puedo ir al baño? Y yo ya me sentía como en casa. Las docentes del grupo, nos hicieron parte de la “familia”. Nos guiaron, no nos hicieron sentir presión. La primera observación fue un día
Martes 14 de junio. Eran las 11.15, cuando comenzó la clase de Ciencias Sociales.
Los chicos tenían que hacer una noticia periodística de forma individual o de a dos.
La señorita solamente dijo que empiecen a trabajar, pero en ningún momento dio una consigna clara de lo que debían hacer. Fueron los alumnos que le preguntaron cómo se debía hacer la noticia y sobre qué tema tenían que escribir. Mientras otros chicos hablaban de otras cosas y no sabían qué tenían que hacer.
La seño se levantó de repente y les dijo que iba a dictar. Dictó la consigna: Invento una noticia periodística sobre un accidente vial. Algunos interrumpieron porque se perdieron o porque no sabían por dónde empezar. Se trataba de una actividad libre.
Al ratito un nene le preguntó a la seño acerca de la realización de un acto, ella recordó que era al Viernes siguiente y dijo que debían anotar en el cuaderno de comunicaciones una notita. Así fue como se cortó la actividad de golpe.
La actividad grupal se interrumpió. Anotaron que van a bailar un candombe y no iban a actuar porque eran muchos y no podían hacerlo todos. Muchos se quejaron porque no querían bailar, otros porque querían actuar.
A los 5 minutos tuvieron que guardar las cosas, porque era la hora de irse a casa. No hicieron nada productivo ni aprendieron nada en esa clase.
La segunda clase me gustó mucho. Ese día les tocaba Prácticas del Lenguaje. Antes de comenzar la señorita de Sociales estaba en el aula, esperando a la seño de Lengua.
Era habitual perder tiempo al comenzar las clases, ya que cada maestra tenía designada un aula y debían acomodarse (cuatro maestras de las distintas áreas).
Esa mañana había varios alumnos ausentes. Faltaban alrededor de 20 chicos. Al comenzar la clase entró al salón un señor, y les recordó a los chicos que debían pagar $12 mensuales para la cooperadora. La seño nos contó que aún no lograba ubicar a todos los chicos por los nombres porque eran más de 120 alumnos. Se interrumpió el trabajo cuando entró el padre al aula. Los chicos se paraban, hablaban, sacaban plata… luego costó retomar el tema de trabajo.
La seño preguntó: ¿qué estuvimos viendo la clase pasada chicos?
Ellos contestaron: poesías, rimas, leyendas… Se nota que éste tema, les había interesado.
Se preguntó cuál había sido la tarea que tenían que hacer. La mayoría hizo la tarea. Otros dijeron no haberse acordado.
La seño nos dijo que los chicos no tenían un libro en particular para cada área, sino que los sacaban de la biblioteca para trabajar todos los días. Hicieron una puesta en común de la tarea, que era sobre poesías: rimas asonantes y consonantes. Hubo una participación activa por parte de los alumnos.
Ella aclaró dudas. Nos contó además que siempre deben escribir todo lo que se hace en la clase, porque se trabaja mucho oralmente y sino los padres piensan que no se hace nada, si los chicos no les cuentan. Todas las dudas fueron respondidas claramente.
Luego se entregaron trabajos corregidos. Se pidió que sacaran los libros y que hicieran una lectura silenciosa de un texto, de una poesía de Rubén Darío. Todos leyeron en silencio. Algunos no tenían el libro y no hacían nada, otros lo compartían.
Al ratito la seño empezó a preguntar cuáles habían sido las palabras que no habían comprendido. Los alumnos contestaron, ya que previamente habían consultado el diccionario. Ella aclaró que siempre debían tener un diccionario en sus mochilas.
8.50 1er recreo. Finalizó a las 9. Los alumnos volvieron al aula sin formar. Esperaron en la puerta ya que estaba cerrada. Cuando se deja el aula, siempre se cierra con llave. Se debe esperar a que alguna seño abra. Por un tema de seguridad.
Se habló de la Feria del Libro, la seño aconsejó que vayan, ya que era gratuita para los estudiantes y docentes. Contó que no solamente había libros, sino stands de ciencia, narradores y que si iban con algún abuelo éste entraba gratis también, pero que no se olvidasen de llevar el recibo de sueldo o sino que fuesen con algún familiar docente. Varios alumnos se alegraron al enterarse que la entrada a la feria era gratis. Una nena dijo que iba a ir con la tía maestra, otro que iba a preguntarle al abuelo si quería acompañarlo otro murmuró por lo bajo que no le interesaba ir.
Finalmente era el momento de analizar la poesía. La seño Vivian explicó lo que no se entendió. La letra de la docente era muy prolija y clara, clara como su explicación.
Se escribió en el pizarrón acerca del tema “recursos expresivos” en la poesía (comparaciones, metáforas, enumeraciones, imágenes sensoriales y personificación), lo que es una metáfora y dio ejemplos. Casi siempre eran los mismos alumnos los que participaban. Algún que otro alumno también participó enumerando ejemplos.
Para finalizar la clase los chicos debían hacer una tarea para la clase siguiente: buscar la biografía de Rubén Darío.
Pasó la asistencia.
El la tercera observación había llegado. Día jueves.
Clase de “Biblioteca”: La bibliotecaria dio la clase. Una vez en el salón, entró un alumno al aula y ella le dijo que el horario de entrada no era a las 8.15, sino a las 7.50. El chico se disculpó diciendo que se retrasó por la intensa lluvia. Concurrieron sólo 15 alumnos (casi la mitad), hubo un gran ausentismo debido a la fuerte lluvia que había comenzado por la noche. Comenzó la clase con el tema de educación vial. Los alumnos se veían atraídos con el tema. La bibliotecaria pidió que saquen una hoja por grupo. Tenían que hacer un cartel con alguna señal preventiva o acción no permitida a la hora de estar en la calle o arriba de un auto. Además debían dibujar la señal y decir porque no había que hacer determinadas cosas, antes o durante el manejo.
Preguntó a los alumnos qué cosas están prohibidas a la hora de conducir. Todos querían participar. Los chicos dieron ejemplos concretos de sus vidas y se sintieron “bien” al darlos, ya que éstos pudieron servir al resto como experiencias.
Algunos relatos eran tristes, pero sin embargo, todos estaban atentos. Cuando una nena quiso hablar, la seño no la dejó, porque le dijo que ella siempre hablaba y que deje lugar a otros.
Entre otros ejemplos los alumnos dijeron que no se debe manejar ebrio, que si estás borracho no podes manejar porque estás cansado, porque el alcohol te deja mal y no sos consciente de los peligros que existen. Un alumno mencionó que unos familiares murieron por cruzar las barreras bajas cuando el tren los llevo por delante. Otro agregó que un conocido, por no usar casco, se rompió la cabeza al caer de la moto. (Dieron varios ejemplos)
La seño repartió afiches, que los chicos ya tenían guardados en la biblioteca y comenzaron a trabajar.
Se colocaron dos láminas gigantes con señales preventivas, reglamentarias e informativas para que los chicos puedan copiar. Se empezaron a parar para poder verlos mejor. Se levantó la mitad del curso, y muchos no podían ver. Varios preguntaban sobre el significado de algunas señales que no conocían.
Primero tuvieron que hacer el trabajo en una hoja borrador, luego la seño corrigió los errores y finalmente lo pasaron en limpio al afiche. Muchísimos errores de ortografía y de redacción, aún en los afiches que luego colocaron en la pared.
Y llegó el jueves. Clase de Matemática y la señorita comenzó a copiar un ejercicio en el pizarrón.
El tema, fracciones, copió: ejercitación para un día de lluvia (tenían que completar un cuadro de doble entrada).
Ella copió el problema y se sentó en su escritorio. Nadie preguntó nada y ella no explicó tampoco. Algunos trabajaban, otros no, sólo perdían el tiempo. No se cerró la clase. Tocó el timbre y tampoco se hizo ninguna puesta en común para ver si estaban bien o no los trabajos.
Esta fue otra clase perdida. Muchos chicos se veían que trabajaban, pero otros, en cambio, no lo hacían ya que se veía que no entendían el tema. Ni ellos preguntaron dudas, ni ella se preocupó por pasar por los bancos y ver cómo trabajaban y si alguno necesitaba una mano.
Al ver a un alumno totalmente perdido, que quizás por timidez estaba quieto si entender que hacer, acudí a su lado y le pregunté si sabía como resolver la actividad. Se sonrojó y me dijo que no. Le expliqué de forma sencilla, y así pudo resolver el resto solito. Me sentí útil por primera vez durante las observaciones.
Hoy hubo celebración, fue el Acto por el Día de la Bandera. 8.15 se dio comienzo cuando los padres entraron al salón de usos múltiples. Los alumnos esperaron ubicados en filas. Habló la vice directora, sobre la fecha patria. Los alumnos estaban ordenados prolijamente y en silencio. Se introdujo a la señorita de 1er grado, que fue la encargada del acto. Se izó la Bandera entonando Aurora. La seño leyó un escrito sobre lo ocurrido el 20 de Junio. Ella además, pronunció unas palabras sobre la vida y obra de Manuel Belgrano. Entraron las Banderas de ceremonia. Himno Nacional Argentino. Lamentablemente no todos los padres cantaron, en esta ocasión, no dieron el ejemplo.
Los chicos de 4to grado hicieron la promesa a la Bandera. Obsequiaron unas macetas con flores pintadas de celeste y blanco, hechas por ellos. La promesa la hizo la inspectora. Juraron. Luego se les entregó, uno por uno, un diploma. En mi opinión se hizo un poco tedioso el acto. Los chicos ya estaban poniéndose inquietos.
Eran varios los alumnos de 4to… interminable la entrega de diplomas.
Cerró el acto con la canción a la Bandera. La seño agradeció por la participación.
Se hizo una mención de una rifa que se iba a hacer para juntar plata para una familia a la cual se le incendió la casa.
Finalizó el acto alrededor de las 8.50. Creo que la jura a la bandera la deberían haber hecho solamente para los alumnos de 4to y los padres de éstos. Y no como parte del acto.
Los alumnos y docentes volvieron a las aulas. Recreo.
Último día de la semana. No podía creer que los días hubieran pasado tan rápido. Nos quedaba una semanita más de observación antes de comenzar con nuestras prácticas… Estábamos con ganas de ponernos frente al aula. Faltaba poquito.
Clase de Ciencias Sociales. La seño empezó a copiar un texto de Belgrano, extraído de la revista para las maestras. Los chicos se quejaban bajito y nos dijeron que ella siempre llegaba al aula y no hacía otra cosa más que copiar. Un nene enojado nos contó que además nunca explicaba nada. Lo comprobamos. Algo que me llamó la atención fue un debate surgido: la seño preguntó: ¿qué es Rosario? Un alumno contestó: la provincia de Rosario.
Oto dijo: el país de Argentina, el mapa. Ella los miró sorprendida. Una alumna trató de adivinar: la ciudad de Rosario. ¡Muy Bien! dijo la seño. ¡Es una ciudad! Observé una gran falta de cultura general. Luego tuvieron que redactar una carta en respuesta a la escrita por Belgrano, que expresase el sentir acerca de la creación de la Bandera. Fueron pocos los que trabajaron, cada uno estaba en lo suyo.
Recreo.
Hora libre con la misma seño, ya que ella los vio cansados. (O me pregunto si ella estaba cansada).
Todos los recreos tienen una duración de 10 minutos.
Siempre salen a jugar solamente los chicos de primaria, de 1ro a 6to grado.
SI hay chicos de secundaria en el patio, se espera a que éstos entren al aula. No se permite que se mezclen los nenes chiquitos con los más grandes. Está correcta la decisión de no mezclar a los alumnos de primaria y de secundaria.
La mayoría corre desenfrenadamente en el patio abierto y en el cerrado. El espacio queda siempre chico ya que son muchos alumnos disfrutando del recreo. A mi parecer deberían dividir el recreo en dos grupos. De 1ro a 3ro y de 4to a 6to.
No está permitido correr, pero, sin embargo, sucede.
Las docentes hacen caso omiso de ello. Se paran en el patio, de a dos o tres y conversan mientras toman el té y comen algo. Si hay algún accidente, son los mismos chicos los que recurren a las docentes. Deberían prestar más atención a los alumnos en lugar de darles la espalda y charlar, pudiéndose hacer ambas cosas a la vez.
Algunos alumnos se sientan a conversar en el “escenario” y comen snacks, sándwiches, pizza, alfajores. El kiosco tiene una buena variedad de productos.
Algunas veces hay peleas, generalmente entre varones del mismo curso y/o juegos bruscos.
Hay largas colas esperando para comprar algo en el kiosco, incluso cuando toca el timbre. Los más grandes se “colan” y los chiquitos no pueden comprar o comen apurados para terminar rápido. Debería haber dos filas y que se respeten.
Hay alumnos que juegan con el celular o escuchan música con un reproductor mp3. Éstos generalmente se aíslan del grupo y disfrutan su momento recreativo. ¿Acaso no está prohibido llevar al colegio ese tipo de objetos?
Otra clase y luego otra y se nos venía la hora de comenzar…
En naturales vieron el sistema circulatorio; más tarde en matemática siguieron con los problemitas… y observamos que en 5to grado no sabían bien las tablas de multiplicar, y menos aun dividir. Otra clase de sociales en la que no se aprendió nada, y van…
Es muy triste ver que los alumnos van a la escuela y al culminar el día, no aprendieron nada nuevo… Los problemas matemáticos están bien, que copien información en el pizarrón también, pero que la docente no explique ni vea que hay dificultades en la comprensión y se siente a leer la revista para ver que copiar la otra clase me hizo sentir que estaban trabajando desganadas, tal vez agotadas, pero no hay excusas que clase tras clase pase lo mismo. Un día puede suceder que no alcance el tiempo y se prefiera copiar, para que a la clase siguiente se retome el tema, se explique y se vuelva a explicar si fuese necesario.
Entré al colegio con una expectativa y no se cumplió; el ver a las docentes como “modelos” a seguir y, al contrario, vi que clase de docente no quiero ser.
Igualmente me siento muy agradecida ya que nos trataron muy bien, y los chicos, al conocernos, se fueron “apegando” a nosotras y respondimos “encariñándonos”.
El momento llegó. Hicimos nuestras prácticas. Las maestras nos dieron distintos temas. Nos ofrecieron ayuda, si es que la necesitábamos. Los chicos nos hicieron sentir cómodas, participaron activamente, con ganas, aprendieron. Y en el día a día, enseñando y planificando, aprendimos nosotras también. Fue una linda experiencia. Ahora me toca primer ciclo, otro desafío que con ganas, energía y un poco más de experiencia me ayudarán a vencer.

No hay comentarios:

Publicar un comentario