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martes, 22 de noviembre de 2011

Autobiografía Escolar de Luciana Alvarez- 3º 2ª

Recuerdo algunos momentos de mi paso por el jardín de infantes. El primer día de clases de mi vida me acompañó mi mamá al jardín "Dulce amanecer", que se encontraba a la vuelta de mi casa.
Ese día me puse a llorar algunos minutos pero en seguida mi maestra Claudia se acercó, me habló y dejé de llorar. Los dos años que pasé en ese lugar fueron muy lindos y divertidos. Pero cuando estaba en salita azul, a los cuatro años; nos dijeron que iban a cerrar el jardín, así que mamá y papá tuvieron que buscar un nuevo jardín para que pueda hacer el PRE-escolar.
De este modo, en el año 1995 fui al jardín "Pulgarcito", allí tuve algunos amigos y amigas. En cuanto a las docentes recuerdo a la de inglés que era muy dulce con nosotros pero la seño de la salita no era muy buena.
Un día estábamos todos, charlando mucho y no le prestábamos mucha atención a la seño hasta que ella se enojó y puso en penitencia a uno de mis compañeros, eso me pareció extraño y me preguntaba ¿por qué siempre pone en penitencia, manda al rincón o le pone las orejas de burro a ese chico?.
El último día de clases hicimos una fiesta, caminamos todos juntos y luego se realizó el acto de cierre de año. Actuamos, cantamos y bailamos con nuestras familias, las seños, los compañeros y compañeras. A cada uno nos regalaron un juego de mesa y nos dieron el diploma y una medalla.
Al año siguiente comenzó la primaria. Concurrí a la escuela nº53 de Lanús pero sólo asistí los tres primeros días del ciclo lectivo, ya que no me gustaba ese lugar. Recuerdo a la maestra que era dulce y tranquila, a mis compañeros y al edificio. Allí encontré a una compañerita del jardín "Pulgarcito" aún así no quería ir más allí.
De esta manera mis padres me inscribieron en el colegio "Stella Marís" de Lanús. En este lugar me sentía cómoda y a gusto, allí cursé hasta cuarto año. En primer año tuve a la maestra Vanesa, la cual era muy linda y divertida. De a poco todos nos fuimos haciendo buenos compañeros y también conocí algunos amigos.
La directora del colegio era muy buena y siempre podíamos charlar con ella, sin embargo un día se fue y nadie nos explicó nada. Algunos de mis compañeros creían y acusaban a Wanda, una de mis compañeras, que era la responsable de lo sucedido con la directora. Muchos dejaban de lado a Wanda y hasta la discriminaban por el lugar donde vivía y por su familia. Finalmente ella se cambió de colegio y no la volví a ver más.
En segundo año tuve a la maestra Griselda y empecé a ir en combi al colegio. El chofer se llamaba Oscar, él era el dueño del colegio y el padre de Griselda.
De a poco me fui haciendo amigos y amigas. Uno de mis mejores amigos se llama Luís, con el viajábamos en la combi y vivíamos muy cerca uno del otro, por lo tanto pasábamos mucho tiempo juntos.
Un día, la seño Griselda nos empezó a enseñar a descomponer los números y Luís no entendía como resolver la tarea así que lo invité a casa, después del cole, para ayudarlo. Él vino a casa y lo intenté ayudar pero Luís no me prestaba atención así que le dije que sino me escuchaba se vaya a su casa.
Entonces, me miró enojado, guardó sus cosas y se fue. Mi mamá estaba en el patio, colgando la ropa y le pregunto a Luís si ya había terminado la tarea y él le dijo que si y se fue.
Al día siguiente, me acerqué a Luís y le di mi tarea para que la copiara en su cuaderno. Creo que esa fue la única vez que nos peleamos.
Recuerdo que se fueron algunos chicos y chicas del colegio pero vinieron otros como Roció, Emilia Santiago y Matías. Lucas era uno de los compañeros que tuve desde primero, el era muy inteligente. En primer año fue el primero en aprender a leer y a escribir pero en segundo, sus papás se separaron y a él le costaba mucho aprender los nuevos temas y cada vez se aislaba más del curso.
Por otra parte, mi hermano Federico iba al jardín "Blancanieves y yo" a la salita de cinco, que estaba al lado del colegio, así que siempre nos veíamos en el recreo. Fede y yo estábamos muy ansiosos porque mi mamá estaba embarazada y todos esperábamos a Franco.
Mientras tanto, se acercaba el 9 de Julio y con la seño Griselda nos ocupamos de armar el acto. A mi me tocaba hacer de "La patria", así que me estudié la letra y mi mamá me hizo un vestido blanco para el personaje. La cuestión fue que el día anterior al acto, a la madrugada, mientras Fede y yo dormíamos, mi papá llevó a mi mamá al hospital porque Franco iba a nacer. Así que no pude hacer de "La patria". Creo que fue a la única función que falté, igualmente fue un día muy lindo para mi.
En tercer año, mi Maestra Fernanda, era exigente pero buena. Algunos chicos se cambiaron de colegio pero llegaron otros nuevos así, como Florencia.
La seño Fernanda nos hacía sentarnos en ronda para que todos nos podamos mirar. Un día estábamos armando grupos en el recreo y nos poníamos un sello de dibujitos en la mano. Yo era parte del grupo de Yohana, Selena, Agustina, Luís, Lucas, mis amigos que conocía desde primer año.
Había otros grupos también, pero Florencia, la compañera nueva no estaba en ningún grupo. Así que cuando estábamos en el curso, mientras la seño estaba Explicando un tema, yo le dije a Flor si quería ser parte de nuestro grupo, ella me preguntó quienes formaban parte él y yo le contesté. Entonces ella dijo: No quería ser parte del grupo del negro ese. Se refería a Luís que estaba sentado entre nosotros dos. De modo tal volví a mirar al frente donde estaba la seño y aunque Luís no dijo, sé que se sintió mal. No lo pude soportar, volví a llamar a Florencia y cuando ella me miró le pegué una cachetada. Cuando terminó la clase, Florencia le dijo a la maestra lo que pasó, ella me llamo y me dijo que estuvo mal lo que hice. Así que le pedí disculpas a Flor pero le dije que me molestó mucho lo que le dijo a Luís.
Ese mismo año. Comenzaron unos talleres. Mi hermano no iba al taller de cocina (que le tocaba a primer año) a mi me tocó el taller de periodismo. Entre todos mis compañeros/as armamos un diario el cuál mostramos uno de los últimos días de clases, en la muestra de los tres talleres: cocina-manualidades-periodismo. Mi papá fue ese día al colegio y tuvo que estar un rato en el taller de mi hermano y un rato en el mío, era muy gracioso verlo ir y venir.
A mi compañero Santiago siempre lo cargaban con Selene, Decían que estaba enamorado de ella, sobre todo lo decía Matías. Hasta que un día, tuvimos la clase de educación física y Matías lo cargaba y lo cargaba a Santiago, él se cansó, empujó a Matías y este se golpeó la cabeza, en ese momento se terminó la clase y en seguida llevaron a Matías al hospital.
A fin de año, hicimos el acto en un salón cercano al colegio. Fueron los familiares de todos/as los/as niños/as del colegio y cada grado había preparado un número. La temática era "Los países y sus costumbres". A nosotros nos tocó Francia y bailamos "Charlestón". Ese día me dieron una medalla por ser la mejor compañera, fue un día muy lindo para mí.
En el año 1999, nació mi tercer hermano Tomás. Fede pasó a segundo año y yo a cuarto. Todos estábamos más grandes y con algunos problemas, sobre todo Nadia y Yaquelín. Cada vez que salíamos al recreo Nadia se la pasaba llorando y me contaba que su mamá trabajaba mucho y que siempre estaba sola con su hermana menor. Un día le conté a mi mamá lo que le pasaba y ella habló con la directora Liliana para tratar de hacer algo por Nadia y su hermanita.
Cuando hablaron con Nadia y su mamá, sé que les habrán dicho pero Nadia se enojó conmigo supongo porque se dio cuenta de que yo hablé sobre su situación.
Por otra parte, Yaquelín era una de las niñas más buenas del curso y siempre repartía su comida entre nosotros y ella nunca comía. Hasta que me empezó a parecer rara esta actitud. Hablando con Yaqui descubrí que ella se sentía y se veía gorda y por esa razón no comía.
Tuve mis dudas por lo que pasó con Nadia, pero igualmente pensé que tenía que ayudarla. Le conté a mi mamá lo que pasaba y ella habló con la mamá de Yaqui. Desde ese momento, fuimos más amigas con Yaqui.
Un día, tuve prueba de Ciencias Naturales, pero llovió tanto que las calles de mi casa se inundaron y el micro no nos pasó a buscar a ni a Luís ni a mi. Por lo tanto, al día siguiente, en la hora de educación física los que no hicimos la prueba nos quedamos en el salón a hacerla.
Cuando terminé, salí al patio y vi. que mis compañeros y compañeras estaban jugando a la mancha, no sé como pasó, pero Agustina terminó con un diente y medio de Selena en la frente. Ellas empezaron a llorar y llamaron a la mamá de cada una.
Al otro día volvieron al colegio, a Selena le tuvieron que arreglar los dientes y a Agustina le cosieron la frente, el problema fue que a los tres días del accidente Agustina empezó a sentir dolores en la frente. Su mamá la llevó al hospital nuevamente y descubrieron que le había quedado aun pedacito de diente. Afortunadamente, las dos se recuperaron inmediatamente.
También realizamos, varias excursiones y campamentos la pasé muy bien, excepto por una excursión en la que estábamos recorriendo el lugar y habían una especie de montañas y todos bajaban por allí y yo quise hacer lo mismo. Cuando estaba llegando a la tierra me caí y me lastimé la cara, en realidad, tenía una mitad normal y la otra toda raspada. Aunque me dolía me causó mucha gracia la forma en que caí.
En esas salidas, tuvimos muchas actividades para hacer como juegos, armar dramatizaciones, y demás. Fueron los mejores momentos.
Se realizó el acto de fin de año y yo me despedí de mis amigos y amigas, ya que debía cambiarme de colegio porque la situación económica en mi hogar era complicada, además nos tuvimos que mudar de casa.
No quería dejar de ir a ese colegio pero tuve que hacerlo y tuve que entender que a veces las cosas no son como uno quiere. En el año 2000 nació mi tercer y último hermano Sebastián, Fede paso a tercer año y yo a quinto. Aunque al principio me costó integrarme, en seguida hice nuevos amigos.
Ese año tuve varias maestras, la seño Silvia de Lengua y Ciencias Sociales, la seño Ángela de Matemática y Naturales, la profesora de Educación Física de la cual no recuerdo su nombre pero me acuerdo su cara y sus clases que eran muy divertidas y en las cuales aprendíamos mucho.
Todo ese año estuvimos preparando varios bailes con el profesor de Danza y eligió a cuatro parejas para presentarlas en un festival en donde se encentraban varias escuelas. Yo estaba dentro de una de las parejas elegidas.
Pero cuando faltaba muy poco para la presentación, en una clase de Educación Física me caí y me fisuré la muñeca izquierda. Tuve que usar un yeso durante un mes, y me puse muy triste por no poder asistir y participar en el festival.
Paralelamente, iba a las clases de Catecismo y tomé la comunión con algunos de mis compañeros de la escuela. Recuerdo el día que nos fuimos a confesar. Ninguno sabíamos que decirle al cura, así que nos pusimos de acuerdo y arreglamos que todos íbamos a decir lo mismo, "que alguna vez mentimos". Hoy en día pienso qué cosa tan grave podía haber hecho un/a niño/a de diez años.
Al año siguiente, nos volvimos a mudar. Fede pasó a cuarto y yo a sexto, seguimos en la escuela ese año, me hice algunos amigos más y a mitad de año la maestra se fue y nos quedamos con otra maestra.
La maestra Claudia era muy exigente y nunca faltaba como las demás. A pesar de la distancia mis compañeros y compañeras del "Stella Maris" me invitaban a sus cumpleaños.
En Diciembre, celebramos el fin de curso con mis compañeros y compañeras. Al año siguiente me cambié a una escuela que estaba más cerca de casa. Allí íbamos antes de la hora de entrada al comedor y luego entrábamos a clases.
En ese año mis hermanos Tomás y Franco empezaron el jardín, Fede pasó a quinto año y yo a séptimo. Estuve sólo un año en esa escuela pero tuve muchos profesores de distintas materias. Con algunos trabajábamos mucho y con otros no. Todos los años fui al turno mañana pero esta vez iba a la tarde y en contra turno asistía a las clases de Educación Física.
En el año 2002, me pasaron a la escuela número uno de Lanús. En esta escuela conocí a gente muy importante para mi y que aún sigo viendo. Tuve muchos profesores y profesoras en las distintas materias y que también tuve en noveno año. Como por ejemplo la profesora Élida Barros de Historia, Geografía y Educación Ciudadana, con la cual no trabajábamos mucho pero ella nos hacía reír con sus ocurrencias. A la profesora Erica Chiodi, de Educación Física, que hacía que las clases sean entretenidas y que nos esforcemos.
También, recuerdo que una de mis amigas Nadia dejó de venir al colegio porque quedó embarazada. Al principio asistía a la escuela pero a medida que pasó el tiempo empezó a faltar y quedó libre.
En dos ocasiones llevaron obras de teatro a la escuela: "Bodas de sangre" y "La casa de Bernarda Alba". Además leímos y actuamos para el café literario y una vez nos fuimos de excursión con la profesora Élida Barros. Estábamos viendo a los presidentes y la ultima dictadura militar, por lo tanto la profesora decidió llevarnos al cementerio de Recoleta.
Finalmente terminé la primaria con un acto muy lindo y emotivo y aunque mis padres se separaron ese año yo seguí adelante y tuve el segundo mejor promedio.
Con mis compañeros y compañeras celebramos la graduación; ya muchos no nos íbamos a volver a ver.
El polimodal lo hice en la media dos, Francisco Ramírez, allí cursé con una de mis amigas con la cual en segundo año me palié y nunca más volvimos a hablar. Ese primer año fue todo nuevo para mí, tenia nuevos compañeros, profesores y además comencé el taller de teatro que se dá en el colegio, el taller se dá a las 18hs, por lo tanto dos veces por semana salía de la escuela y me quedaba en el taller.
Tenía muchas materias, una de las que más me gustaba era "Lenguaje artístico" que teníamos con el profesor Ferreira al cual lo tuvimos los tres años. Él, en primero, se enojaba mucho con nosotros porque éramos muy ruidosos. Un día amenazó con que nos iba a bajar dos puntos de la nota final y decidimos dejar de molestar y aprovechar todo lo que él nos enseñaba.
Cuando él llego al aula, la clase siguiente, se sorprendió por la tranquilidad del curso y al terminar la clase nos felicitó y dijo que estaba contento porque nos habíamos puesto de acuerdo y nos habíamos unido. Desde ese día fueron las mejores clases.
Por otro lado, tuve a la profesora Mastronardi en Historia. Era autoritaria, hoy diría que ella se quedó en el tiempo y era tradicionalista. Cuando ella entraba al curso nos teníamos que poner de pie.
Un Día, pasó una inspectora y la directora por el curso, justo estábamos en la hora de historia, a penas se fueron la directora y la inspectora, la profesora se enojó y nos dijo: "que sea la ultima vez que nos quedamos en nuestros asientos cuando viene algún directivo".
A pesar de todo nunca tuve problemas con Mastronardi, excepto una ocasión. Era fines de noviembre, teníamos que corregir unas respuestas que estaban mal o incompletos de un trabajo práctico. Yo tenía la materia aprobada, entonces me puso con tres compañeras que dependían de ese último trabajo para aprobar.
Yo tenía las preguntas pero cuando fui al colegio me di cuenta que me las había olvidado en casa. Llego la hora de Historia, les conté a mis compañeras lo que pasó, igualmente hicimos el trabajo porque yo recordaba las preguntas. Cuando terminamos le entregué el trabajo a la profesora y le expliqué lo que sucedió. Ella se enojó y empezó a subir la voz diciendo que me iba a poner un uno y que iba a tener que rendir en las mesas de examen de diciembre. Pero no me callé y le dije que no lo hice a propósito, que si quería que me ponga un uno pero que mis compañeras no tenían nada que ver.
Cuando terminó la cursada, puso las notas y yo escribí en mi libreta el "uno", ella me firmó todas las notas menos el "uno" entonces me acerqué y le pedí que la firmara y ella dijo que no, que borrara ese "uno".
En segundo año, tuve otras materias como "Periodismo" y "Contexto". Empezamos a juntar dinero para la bandera, las camperas y el viaje a Bariloche. Me hice varios amigos y amigas no sólo de mi división. Cada vez me sentía más cómoda en ese lugar.
Finalmente llegó tercer año, el último. El mas lindo, tuve más materias referidas a la carrera de arte, y diseño, el profesor Ferreiro, se jubiló y tuvimos una clase despedida todavía conservo sus palabras: "Llevo muchos años en la docencia y hoy me jubilo. Dicen que uno nunca se olvida de los primeros y los últimos alumnos y yo nunca los voy a olvidar". Todos lo despedimos con un aplauso.
Para ir a Educación Física teníamos que ir al velódromo a la mañana y a fin de año de armó un equipo de handball, no ganamos pero fue una linda experiencia.
Poco a poco todos los profesores y las profesoras se fueron despidiendo de nosotros ya llegaba fin de año. Antes de eso, armamos una exposición de arte ya que se iba a cerrar esta modalidad, se prepararon trabajos y nos unimos con los profesores para llevar a cabo este proyecto.
Llegó fin de año, el gran día de la graduación, fue un momento muy emocionante: se realizó el acto, todos los profesores y las profesoras, padres, familias, directores, auxiliares, todos estaban presentes. Brindamos y nos sacamos fotos, luego fuimos a comer y nos despedimos de nuestra escuela.

Al año siguiente comencé a ir al IUNA (Instituto Univeristario Nacional de Arte) en la carrera de Licenciatura en Artes Visuales. Era un ambiente totalmente nuevo para mí, me anoté en varias materias y tuve que aprender un nuevo sistema. Allí conocí algunas personas y nuevas formas de enseñanza. Las mejores clases eran las prácticas donde podía dibujar y pintar. Aunque en las clases teóricas aprendí muchas cosas nuevas, teorías autores, cosas interesantes que me sirvieron de distintas maneras.
En el año 2009, me inscribí en el Instituto Superior de Formación Docente número 11 de Lanús, en la carrera de Profesorado de Educación Primaria. Ese primer año lo cursé a la mañana y a la tarde iba a la Universidad y seguía yendo todos los días al profesorado.
Ese año lo compartí con gente muy agradable y otro no tanto pero de todos aprendí distintas cosas. Algunos profesores que tuve fueron: Pedrol, profesor de Psicología, Prodan, Massobrio en Didáctica general y pedagogía con los cuales aprendí cosas nuevas.
Poco a poco, la carrera me resultó más interesante y casi sin darme cuenta llegué a fin de año. Recuerdo el final que nos tomó Massobrio en Pedagogía. Se trataba de un espacio llamado "jurado trece", la profesora nos dividió en dos grupos, uno acusaban a la escuela y el otro la defendía, había un juez y una asistente de él. Fue un arduo trabajo, que consistió en reuniones, lecturas, discusiones, acuerdo, y llegó el final dejándonos sin vencedores ni vencidos pero con un gran aprendizaje.
En el 2010, pasé al turno noche debido a mi trabajo el cual consiste en hacer obras de teatro para nivel inicial, primario y secundario. Tanto el trabajo como el estudio me llevan a la escuela, un mundo con todo lo que conlleva un mundo. Ese mundo maravilloso del cual formo y quiero seguir formando parte.
En segundo año, tuve nuevas materias y las didácticas específicas, no pude hacer las prácticas, y algunos profesores me siguieron ese año. Conocí a nuevos compañeros y nuevas compañeras, y creo que me adapté bien al nuevo grupo
En lo que fue la materia de "Didáctica y currículum", estuve algo perdida ya que la profesora sufrió un grave golpe en una pierna y se tomó licencia, desde la segunda mitad del año no tuvimos profesor en dicha área.
Una de las materias que más me gustó fue "Teoría Sociopolítica", con el profesor Scarsi, con él leímos, debatimos, eran clases muy placenteras lamentablemente, por un problema de salud Scarsi no pudo tomarnos el final y fue suplantado por el profesor Carpiñelo. A él lo tenemos en este tercer año, en otra área.
Este es mi tercer año en el profesorado y cada vez tengo más ganas de ser docente, de ser parte de la escuela. Aunque muchas veces hay discusiones, hay muchos trabajos para hacer, esto no me detiene y trato de aprender de todos y todas para mi futura presesión y para la vida.

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